Recensiones bibliográficas

Escenarios musicales aislados y periféricos

Juan Carlos Tellechea
viernes, 14 de enero de 2022
Geographically Isolated © 2021 by Palgrave Macmillan Geographically Isolated © 2021 by Palgrave Macmillan
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La música está intrínsecamente ligada al espacio. Todos los músicos surgen de algún lugar, ya sea la escena musical de su ciudad natal o las que existen en espacios virtuales. A su vez, como expresión cultural, la música contribuye en gran medida a la producción social de los lugares, iluminando diversos elementos de ese sitio a través de la iconografía, de las percepciones aumentadas de un lugar particular, y/o a través de las letras.

Debido a una combinación de la escala y los enfoques de la producción y la difusión de la música, determinadas ciudades pueden ser favorecidas como aquellas en las que los músicos desean vivir o trabajar, ya sea de forma permanente o temporal, con el fin de establecer su carrera, o para llevar a cabo determinadas actividades creativas y empresariales.

Impactantes

Dada esta relación polifacética entre la música y el lugar, las escenas musicales específicas basadas en el lugar han contribuido fuertemente a la cultura musical contemporánea en los últimos 60 años, siendo especialmente impactantes las que surgen de lugares geográficamente aislados y periféricos. La música de las ciudades de Seattle, en los Estados Unidos, Liverpool y Manchester, en el Reino Unido (UK), por ejemplo, hizo importantes contribuciones a la cultura de la música popular contemporánea mundial entre los años 60 y 90, cuyas ramificaciones todavía se ven en las industrias musicales contemporáneas.

Lo que hace que estas escenas sean significativas no solo está relacionado con el impacto continuado de los artistas que surgieron de estos centros: estas ciudades no eran susceptibles de ganar interés más allá de sus lugares de origen: su desconexión de los centros musicales más grandes y de las redes de actividad -como Los Ángeles y Nueva York en los Estados Unidos, y Londres en el Reino Unido, respectivamente- significaba que no eran consideradas dignas de atención nacional, y mucho menos internacional.

Por ello, no era raro que los grupos abandonasen estas ciudades para seguir desarrollando sus carreras, y que estas ciudades quedasen también excluidas de los circuitos nacionales e internacionales de giras en directo

afirma la Dra. Christina Ballico, investigadora del Queensland Conservatorium Research Centre, Griffith University, de Australia, y editora del libro Geographically Isolated and Peripheral Music Scenes. Global Insights and Perspectives (Escenarios musicales geográficamente aislados y periféricos. Perspectivas y visiones globales), publicado por la prestigiosa editorial académica estadounidense Palgrave Macmillan / Springer Nature.*

Reconfiguración

El cambio hacia escenas geográficamente aisladas y periféricas como dignas de atención por parte de la corriente principal requirió una combinación de cambios de actitud, avances tecnológicos y una reconfiguración final de la cultura musical contemporánea mundial.

En los últimos años, esta reconfiguración también ha visto cómo géneros musicales históricamente marginados, y por lo demás contenidos en regiones, como el K-Pop (pop coreano) y el J-Pop (pop japonés), han ganado popularidad en los mercados de la música global. Incluso más recientemente, la pandemia del coronavirus COVID-19 ha reconfigurado la cultura musical contemporánea mundial debido a su impacto en la movilidad. Ya no es posible moverse dentro y entre las ciudades, los estados y las naciones de la misma manera que antes.

Recursos

En este sentido, todas las industrias y escenas musicales basadas en un lugar se enfrentan a diversos grados de aislamiento, cuyo impacto se traduce en una combinación de beneficios y desafíos. Por un lado, el alejamiento de las redes centrales de actividad, recursos y experiencia favorece los enfoques únicos e innovadores de la práctica creativa, los modos de aprendizaje, el desarrollo de mecanismos de apoyo y el desarrollo de recursos centrados en el ámbito local.

Por otro lado, la distancia geográfica se traduce en un aumento de las inversiones de tiempo y dinero, y el alejamiento de estos centros también da lugar a percepciones negativas sobre la validez de los productos creativos y culturales que surgen. Esta tensión -entre los beneficios y los retos que supone trabajar dentro y desde industrias y escenas musicales geográficamente aisladas y periféricas- tiene consecuencias innegables en su funcionamiento y en las experiencias resultantes de los músicos, los profesionales de la industria y el público.

El libro contiene una colección de ensayos que explora estas tensiones en el contexto de la relación de la música con el lugar a través de estudios de casos de una amplia gama de lugares geográficos: Australia, Canadá, Chile, Islas Feroe, Islandia, Irlanda, Papúa Nueva Guinea y Estados Unidos.

La situación en Chile

Uno de los más interesantes apartados es el dedicado a las (populares) redes sociales en la escena musical indie de Chile: Cruzando las fronteras local y globales, escrito por los investigadores Arturo Arriagada, de la Universidad Adolfo Ibáñez, de Santiago de Chile, y Macarena Lavín, profesora de la Universidad del Desarrollo, de la provincia de Santiago de Chile.

En este capítulo, examinamos cómo las plataformas de medios sociales fortalecen la escena independiente en Chile, acercando a los artistas a su base de fans y ayudándoles a tomar decisiones sobre su música en busca de alcance internacional. Chile, aislado por la distancia y la geografía, tiene una población pequeña (19,4 millones) en comparación con otros países latinoamericanos, y no es tan atractivo para las inversiones de la industria musical. De hecho, y a pesar de algunos esfuerzos de las grandes discográficas (como EMI y Sony) por levantar la música chilena durante los años noventa, los resultados poco prometedores disuadieron de futuras inversiones en discos locales. Poco después de la llegada de Internet, la crisis golpeó con más fuerza a la escena independiente, que tuvo que reconstruirse desde casi las cenizas para poder sacar material. (Arriagada y Lavín)

La escena musical popular chilena era floreciente en la década de 1960 y atraía a oleadas de artistas de otros países con su legendario Festival de Viña del Mar. Pero con la irrupción de internet y la consecuente crisis de la industria discográfica las cosas han cambiado...y mucho.

Independientes

Con algunos pequeños sellos nuevos, el sector empezó a crecer, ayudado por los nuevos medios sociales como MySpace, y la prensa especializada empezó en serio en forma de blogs y algunas revistas. Desde el garaje hasta el electropop, la escena estaba más sana que nunca, y la comunidad crecía. Sin embargo, la escena local -concentrada principalmente en Santiago, la capital de Chile, con muchos sellos discográficos independientes y una amplia gama de estilos en bandas y proyectos en solitario- siguió recibiendo una tibia cobertura de la prensa, que tiende a cubrir actos internacionales. Junto a la prensa especializada, las redes sociales se han convertido en una de las herramientas más relevantes de la escena independiente chilena para la promoción de sellos y actos locales. Las métricas proporcionadas por Twitter, Facebook, YouTube, Instagram y Spotify informan sobre las ubicaciones de las giras de los músicos e influyen en los promotores de música en vivo sobre qué actos tienen suficiente audiencia para ser incluidos en los festivales internacionales.

El estudio de estos académicos informa sobre los datos recogidos de diferentes actores de la escena actual (bandas, proyectos en solitario, personal de sellos, fans) de tres ciudades (Santiago, Valparaíso y Concepción), y discute el impacto que los medios sociales tienen en la promoción y el consumo de música, y en la organización de la escena a través de las fronteras locales e internacionales.

Precariedad

Argumentamos que la escena indie chilena gira fundamentalmente en torno a las redes sociales, no solo para la promoción de la música y los conciertos, sino también para facilitar el intercambio entre la música, los fans y los sellos. La centralidad de los medios sociales ha superado una sensación de aislamiento de las escenas musicales globales. Los valores del indie se configuran en torno a un espíritu emprendedor y adaptable, por lo que es el que más ha crecido a través de los medios sociales, aunque surjan algunas tensiones para los distintos actores de la escena en relación con la autopromoción, la socialización y la precariedad. (Arriagada y Lavín)

La primera sección describe la metodología y los estudios de caso. En la segunda sección se analiza el impacto de los medios sociales en las actividades de los músicos y en la estructura de las propias escenas musicales. A continuación, se presenta un breve relato de la evolución de la industria musical chilena, así como la aparición de la escena musical indie en paralelo a la de Internet.

En tercer lugar, los analistas presentan algunas reflexiones de los actores involucrados en la escena musical indie de Chile sobre el papel de las plataformas de medios sociales en la promoción local e internacional de su música, y cierran con un comentario sobre dichas reflexiones.

Trabajar por amor a la música

A mediados de la década de 2010, se promulgó una nueva ley de música. Esta medida dictaba que las emisoras de radio debían emitir el 20% de sus canciones de grupos chilenos. Sin embargo, los intérpretes más conocidos se emiten durante el día, y los menos conocidos, muy tarde en la noche. Así pues, la floreciente escena todavía no está necesariamente apoyada por los medios de comunicación tradicionales, aunque por un momento lo pareciera. Por ejemplo, el periódico español El País publicaba en 2011 un artículo titulado Chile, el nuevo paraíso del pop.

El respaldo y el reconocimiento de un periódico español y la cobertura de otros importantes blogs musicales internacionales (por ejemplo, Pitchfork y Je Nai Ses Pop) dieron a la escena independiente aire fresco y atención. Los medios de comunicación locales se centraron en ella como nunca antes, tratando de buscar la próxima generación de pop al promocionar nuevas bandas y artistas. Sin embargo, en los últimos años algunas publicaciones escritas han cerrado, por lo que la música independiente no ha alcanzado una plena representación y cobertura mediática durante un tiempo suficiente.

Prensa mira a otro lado

Muchos sellos y actos siguen teniendo estrategias de promoción en plataformas digitales y medios sociales. Como describe la jefa de prensa de un sello discográfico indie, la relación con los medios de comunicación y las redes sociales para promocionar a sus artistas: 

Cuando necesitas promocionar un espectáculo, un disco o lo que sea, acudes a la prensa para que te ayude en la difusión, y por otro lado, publicas el contenido tú mismo. Por eso vas a las redes sociales, porque sabes que la prensa no te tiene en cuenta.

La sensación de aislamiento no es solo la de lejanía de la escena musical global, sino también a lo que Shanon Garland define como "amiguismo": una sensación compartida por los músicos de que la organización cultural y económica de la escena es posible a través de un grupo de personas que se conocen y se hacen favores interpersonales entre sí -desde músicos, blogueros, hasta dueños de locales y promotores de espectáculos.

En este contexto de "amiguismo", y sin el apoyo de los medios de comunicación, los editores de sellos hacen un trabajo extra para simplemente estar presentes, para que la música que promueven salga y llegue al público. Dicho esto, los músicos y aficionados que trabajan juntos para la promoción de la música superan la sensación de aislamiento -como describe un músico de Valparaíso- trabajando por amor a la música.

Labor relacional

Esto es lo que Nancy K. Baym (2015) llama "trabajo relacional": estar disponible para los fans en Facebook o Instagram, responder a los comentarios y preguntas de los fans, implementar la promoción estratégica de conciertos, vídeos musicales y álbumes. Como explica Julio, un músico afincado en Santiago, su estrategia consiste en mantener a los fans al día con sus actividades, pero también en combinar ese contenido con sus opiniones sobre asuntos públicos, compartir sus vídeos musicales y pasar el rato con los fans: 

Cuando llega un concierto, tuiteo tres veces al día, y cuando se acerca la fecha, tuiteo cinco veces al día con enlaces al local y al cartel del concierto. También comparto bromas con los fans y doy mis opiniones sobre política, especialmente en Facebook. (Julio, comunicación personal, confidencial).

Las redes sociales sirven de conexión y herramienta entre las discográficas, los artistas y los fans para crear sus propios contenidos. Interactúan no solo como asistentes a los conciertos, sino que comparten fotos y vídeos; estas publicaciones son recogidas por los artistas, por lo que la relación entre ellos se intensifica. Como sugiere Silvia Tarassi (2017), las tecnologías digitales acercan a los artistas y al público. Los músicos realizan múltiples actividades para promocionar su música y ganarse la vida; esta combinación de música y trabajo tradicional es cada vez más común en todo el mundo.

La escena indie chilena gira fundamentalmente en torno a las redes sociales, no solo para la promoción de la música y los conciertos, sino también para facilitar el intercambio entre la música, los fans y las discográficas. La centralidad de los medios sociales ha superado la sensación de aislamiento de las escenas musicales globales. Sobre todo, al conectarlos con los flujos globales de música y las redes de intercambio. Estas redes de intercambio pueden convertirse en audiencias potenciales y permiten la posibilidad de participar en festivales de música en el extranjero, así como establecer contacto directo con los fans.

Discográficas

Los valores del indie se configuran en torno a un espíritu emprendedor y adaptable, por lo que es en este contexto donde los medios sociales se integran como dispositivos clave para las actividades cotidianas de los actores. Los medios sociales articulan un conjunto de relaciones entre los diferentes actores que dan vida a la escena, desde las actividades de autopromoción de los músicos hasta las salas de música y los ejecutivos de las discográficas que quieren promocionar su catálogo a nivel internacional.

Sin embargo, incluso cuando los músicos gestionan su visibilidad en Internet, no siempre se ven recompensados con más público, más conciertos u otro tipo de ingresos económicos; el compromiso de ser visible para los fans a través de los medios sociales no se traduce necesariamente en nuevas fuentes de ingresos. La sensación de conexión con las escenas globales y la música internacional que sienten los músicos chilenos en la actualidad aún no se ha manifestado en una estabilidad financiera o de nuevas posibilidades de ganarse la vida sólo con su amor por la música.

El aislamiento

El aislamiento geográfico afecta e influye en la forma en que las escenas de estos lugares operan localmente y más allá de sus localidades. Además, al considerar las formas en que se desarrollan las actividades musicales dentro de dichos locales, la consideración de los elementos adicionales de la periferia perceptiva y operativa puede ofrecer una visión adicional de las barreras actitudinales que pueden agravar aún más las complicaciones logísticas, financieras y temporales resultantes del aislamiento geográfico.

Tal y como se explora en esta colección de ensayos de diversos orígenes, el aislamiento y/o la periferia pueden ser el resultado de una combinación de las distancias y/o el terreno habitable dentro y entre los centros de actividad, las actitudes históricas y las percepciones sobre la validez de los productos creativos y culturales que surgen de dichos lugares, y de las barreras lingüísticas presentes dentro y fuera de los lugares de actividad concretos.

Movilidad

El impacto del aislamiento geográfico es múltiple: requiere grandes inversiones de tiempo y dinero para superarlo, a la vez que influye en la escala y el alcance de los recursos y las actividades asociadas disponibles en los sectores localizados. Además, influye en la movilidad -es decir, en los movimientos e interacciones fluidas, a corto plazo y multidireccionales- de los músicos, los profesionales del sector y los recursos, por igual. A su vez, determinadas actividades, recursos y enfoques de las prácticas de toma de decisiones creativas y empresariales pueden verse favorecidos debido a su capacidad para compensar las barreras resultantes del aislamiento geográfico.

A pesar de estos retos, estos espacios son también lugares de modos dinámicos de aprendizaje, camaradería y apoyo entre los miembros, así como de recursos desarrollados y sostenidos localmente que apoyan una serie de actividades musicales y relacionadas con la música y que operan más allá de las presiones de las expectativas comerciales y los indicadores de éxito.

A su vez, los lugares geográficamente aislados y periféricos también pueden ofrecer a los trabajadores creativos -como los músicos- la oportunidad de crear al margen de las presiones e influencias comerciales. Sin embargo, es significativo que los efectos del aislamiento y la periferia sigan existiendo -aunque en distintos grados- a pesar de la proliferación de tecnologías digitales como Internet y las plataformas asociadas que apoyan la creación, la distribución y la promoción de la música.

Complicación

Esto se debe a que las actividades asociadas a esta tecnología -como la conexión con los fans a través de las redes sociales- no solo dan lugar a nuevas formas de trabajo para los músicos, sino que no siempre se traducen en mayores ingresos ni reconocimiento, cuestión que se complica por los algoritmos de las plataformas y la organización de sus contenidos (Arriagada & Lavín en esta colección de artículos).

Además, a pesar de la proliferación de Internet y de las tecnologías digitales asociadas en todo el mundo, siguen existiendo problemas de acceso en los lugares donde no existen tecnologías de red o de Internet.

Teniendo en cuenta las múltiples repercusiones e influencias del aislamiento geográfico y la periferia, esta colección reúne nueve estudios de casos que exploran las experiencias de trabajo dentro y desde las industrias y escenas musicales que pueden definirse en términos generales como tales. Estos estudios de caso exploran y destacan el espectro de beneficios y desafíos asociados con el trabajo dentro y desde lugares geográficamente aislados y periféricos.

Nuevos talentos

Para ello, se analizan las actividades y los recursos específicos de cada lugar que ejemplifican las influencias y los efectos muy variados del trabajo en la periferia. Como también se explora, las percepciones relativas a la legitimidad de las producciones musicales de estos centros no solo conducen a actos de borrado en las historias de los artistas que surgen de estos lugares, sino que también dan lugar a una falta de compromiso exterior con sus escenas locales debido a las percepciones de viabilidad como mercados musicales de los que pueden surgir artistas notables.

A su vez, estas cuestiones revelan la importancia y la utilidad de la financiación de las artes de apoyo y de las medidas reguladoras para ayudar a superar las barreras actitudinales y logísticas asociadas con el aislamiento geográfico y la periferia.

Nómina de autores

Los autores de esta monografía son especialistas en estudios culturales, lingüísticos, mediáticos, musicales y de redes sociales. Se presentan diversas perspectivas de lugares como Australia, Canadá, Chile, las Islas Feroe, Islandia, Irlanda, Papúa Nueva Guinea y los Estados Unidos:

Gina Arnold, «Half a Million Strong: Crowds and Power from Woodstock to Coachella». © 2018 by University Of Iowa Press.Gina Arnold, «Half a Million Strong: Crowds and Power from Woodstock to Coachella». © 2018 by University Of Iowa Press.

Gina Arnold es doctora por la Universidad de Stanford en Pensamiento Moderno y Literatura. Ex periodista musical, es autora de cuatro libros sobre música popular y escenas musicales, el más reciente Half a Million Strong: Crowds and Power at Music Festivals from Woodstock to Coachella (University of Iowa Press, 2018). Es coeditora del Oxford Handbook of Punk, y da clases en la Universidad de San Francisco.

Arturo Arriagada es profesor asociado de la Facultad de Comunicación y Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez (Chile), donde realiza investigaciones en la intersección de los medios, la tecnología y la sociedad. Sus áreas de interés particulares incluyen los medios sociales y el trabajo; los medios sociales y la comunicación política; la economía de plataforma y la cultura promocional. Su trabajo ha sido publicado en el Journal of Communication, Journal of Cultural Economy y Social Media + Society. Esta investigación ha sido financiada por el Ministerio de Cultura, Artes y Patrimonio de Chile (MINCAP, 2016).

Christina Ballico y Allan Watson, «Music Cities: Evaluating a Global Cultural Policy Concept». © 2020 by Palgrave Macmillan.Christina Ballico y Allan Watson, «Music Cities: Evaluating a Global Cultural Policy Concept». © 2020 by Palgrave Macmillan.

Christina Ballico es investigadora adjunta en el Centro de Investigación del Conservatorio de Queensland de la Universidad de Griffith (Australia). Su investigación examina ampliamente la relación entre la música y el lugar, incluyendo aspectos como las industrias y escenas musicales, las carreras musicales, las ciudades musicales y la política cultural. Es coeditora (junto con el Dr. Allan Watson) de Music Cities: Evaluating a Global Policy Concept (Palgrave, 2020), forma parte del Consejo Editorial de IASPM Journal, y entre 2016 y 2019 fue becario de investigación del proyecto de vinculación del Consejo de Investigación Australiano, Making Music Work: Carteras sostenibles para los músicos australianos (LP: 150100497).

Jason Brown es profesor asociado de lingüística en la Escuela de Culturas, Lenguas y Lingüística, así como decano asociado de la Universidad de Auckland. Sus investigaciones geográficas se centran en Melanesia y sus alrededores. Sus áreas de investigación incluyen la lingüística teórica (incluyendo la fonología, la morfología y la sintaxis), las lenguas papúes y las lenguas y la música de la región autónoma de Bougainville (Papúa Nueva Guinea). Lleva a cabo investigaciones de campo en Bougainville desde 2017, y ha participado en proyectos de base comunitaria destinados a fomentar la alfabetización y el mantenimiento de las lenguas y culturas de la región. Actualmente está desarrollando una gramática descriptiva de la lengua naasioi.

Kimberly Cannady es profesora titular de etnomusicología en la Universidad Victoria de Wellington (Aotearoa, Nueva Zelanda) y directora del Programa de Estudios Musicales de la VUW. También da clases regularmente en la Universidad de las Artes de Islandia, en Reikiavik. La investigación actual de Kimberly explora el papel de las emociones y la intimidad en la vida musical de los músicos tradicionales de Islandia, y ha publicado ampliamente sobre diversos aspectos de la música tradicional y popular en la región nórdica. También investiga el desarrollo de la industria discográfica local en Aotearoa (Nueva Zelanda) y el Pacífico en general a mediados del siglo XX. Kimberly se doctoró en etnomusicología en la Universidad de Washington, en Seattle, y ha sido profesora invitada en la Universidad de Islandia y la Universidad de Copenhague.

Brian Fauteux es profesor adjunto de Música Popular y Estudios Mediáticos en la Universidad de Alberta. Es autor de Music in Range: The Culture of Canadian Campus Radio (WLU Press, 2015), un libro que explora la historia de la radio universitaria canadiense, destacando los factores que han conformado su estrecha relación con las escenas musicales locales.

Mary Fogarty es profesora asociada de la Escuela de Arte, Interpretación, Medios de Comunicación y Diseño de la Universidad de York en Toronto, Canadá. Recientemente ha escrito sobre las contribuciones formales de los bailarines de Toronto a la estética del Hip Hop Dance para la antología We Still Here: Hip Hop North of the 49th Parallel (Marsh y Campbell, 2020) y coeditó el Oxford Handbook of Hip Hop Dance Studies con Imani Kai Johnson (de próxima publicación).

Macarena Lavín es una periodista musical freelance dedicada a la escena musical independiente en Chile como reportera, productora de radio, investigadora y publicista en sellos discográficos. Actualmente Lavín es profesora de la Universidad del Desarrollo. Sus áreas de interés son las escenas independientes, la música y la ciudad, y las representaciones mediáticas de la música popular.

Damien Charreres y François Mouillot «Fractured Scenes: Underground Music-Making in Hong Kong and East Asia». © 2021 by Palgrave Macmillan.Damien Charreres y François Mouillot «Fractured Scenes: Underground Music-Making in Hong Kong and East Asia». © 2021 by Palgrave Macmillan.

François Mouillot es profesor asistente de investigación en la Universidad Baptista de Hong Kong. Su trabajo se centra en las dimensiones tecnológicas, infraestructurales y de identidad de las prácticas artísticas populares. Sus investigaciones abarcan los desarrollos de las industrias de la grabación y la música en vivo, la evolución de las prácticas musicales independientes y underground en varios contextos culturalmente híbridos -la R.A.S. de Hong Kong, la provincia de Québec en Canadá, las regiones vascas de Francia y España-, las implicaciones sociales y culturales de la inteligencia artificial en las prácticas artísticas, y la improvisación y el Do y culturales de la inteligencia artificial en las prácticas artísticas, y las prácticas de improvisación y bricolaje en las artes populares. Ha coeditado el libro Fractured Scenes-Underground Music-Making in Hong Kong and East Asia (Palgrave Macmillan, 2021), y los artículos de revista de los que es autor y coautor aparecen en Organised Sound, Perfect Beat, Critical Studies in Improvisation/Études Critiques en Improvisation, y Popular Music History.

Christina Ballico y Allan Watson, «Music Cities: Evaluating a Global Cultural Policy Concept». © 2020 by Palgrave Macmillan.Christina Ballico y Allan Watson, «Music Cities: Evaluating a Global Cultural Policy Concept». © 2020 by Palgrave Macmillan.

John O'Flynn es profesor asociado de música en la Universidad de la Ciudad de Dublín y actualmente es presidente de la Sociedad de Musicología de Irlanda. Ha escrito numerosos artículos en revistas, capítulos de libros y entradas de enciclopedias sobre aspectos de la música popular, la música de cine, la práctica musical intercultural y la música en la enseñanza superior, con artículos en Journal of World Popular Music, American Music, Music Education Research e International Journal of Music Education. O'Flynn fue IP del proyecto Mapping Popular Music in Dublin (2015-2016). Su capítulo de libro más reciente, "Diaspora, transnational groups and a sense of musical belonging through social media" fue publicado en The Oxford Handbook of Social Media and Music Learning (editado por Janice Waldron, Kari Veblen, & Stephanie Horseley, Oxford University Press, 2020). Las publicaciones de libros de O'Flynn incluyen las monografías Music, the Moving Image and Ireland (Routledge, de próxima aparición, 2021) y The Irishness of Irish Music (Ashgate, 2009); y los volúmenes coeditados Music and Identity in Ireland and Beyond (con Mark Fitzgerald, Ashgate, 2014), Ceol Phádraig: Music at St Patrick's College Drumcondra, 1875-2016 (con John Buckley, Peter Lang: 2019) y Made in Ireland: Studies in Popular Music (con Áine Mangoang y Lonán Ó Briain, Routledge, 2020).

Notas

Christina Ballico, «Geographically Isolated and Peripheral Music Scenes. Global Insights and Perspectives», New York, Springer Publishing / Palgrave Macmillan, 2021, 210 pages. ISBN: 978-981-16-4580-8

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